La palabra “Branding” nos es cada vez más familiar y la asociamos con el marketing. Para poder entender de que se trata y que significa, primero debemos entender el concepto de marca.

 

La marca es lo que nos define. Tiene que ver con la pasión, con la historia que queremos contar y con las causas que motivan nuestra empresa. Es lo que somos, lo que hacemos, porqué lo hacemos y por quién lo hacemos. Representa lo que los clientes esperan que la empresa les ofrezca.

 

El branding es el proceso de construcción de una marca. Se trata, por lo tanto, de la estrategia a seguir para gestionar los activos vinculados, ya sea de manera directa o indirecta, a un nombre comercial y su correspondiente logotipo o símbolo.

 

Estos factores influyen en el valor de la marca y en el comportamiento de los clientes. Una empresa cuya marca tiene un alto valor, una fuerte identidad corporativa y un buen posicionamiento en el mercado será una fuente de ingresos estable y segura en el largo plazo.

 

 

El branding busca resaltar el poder de una marca, aquellos valores de tipo intangible, tales como la singularidad y la credibilidad, que les permiten diferenciarse de las demás y causar un impacto único en el mercado.

 

Lo que el branding intenta hacer es subrayar dichas cualidades que la marca transmite al cliente y que constituyen su fortaleza. De esta manera, es posible que el consumidor asocie en su mente una marca con un valor.

 

Ganar clientes y ganar dinero podría ser el objetivo interno de una empresa, pero su propósito debe enfatizar la voluntad de lograr algo más que la rentabilidad. Por ejemplo, la visión de “una tienda de muebles” podría ser no sólo vender muebles, sino “crear una vida cotidiana mejor”. Este enfoque atraería a los clientes potenciales, ya que demostraría su compromiso de proporcionar valor más allá del punto de venta.

 

Una marca es exitosa cuando los consumidores al escuchar o ver el nombre de la empresa la asocian con un valor único y experiencias positivas.

 

Construir una marca no es una tarea fácil. Hay varios pasos a seguir:
Investigación y auditoria, definir la marca, posicionar la marca dentro de la mente del consumidor, expresar la marca (establecer un nombre, tipografía, paleta de colores, imágenes, etc). Se trata de cuestiones que resultarán decisivas para el posicionamiento de la marca.

 

En resumen, el branding es un proceso exhaustivo y altamente complejo para resolver un problema que muy pocos perciben, y de cuyo éxito depende en gran parte el de las empresas.

 

Texto: Amomiweb

 

 

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publicado el 6 de octubre, 2017 | por | tags Etiquetas: ,